Este año hemos decidido que os recomendaremos novelas alrededor de la vivienda, y no libros técnicos y teóricos como otros años. Deseamos que os gusten.
Buena festividad de Sant Jordi! ¡Cree y lea!

Yo soy la última plaza
De Alba Gómez. Grupo 62.
Premio BBVA Sant Joan 2024
Yo soy la última Plaza es la historia de una plaza en el corazón de Barcelona, la Plaza del Sol, un lugar que es espejo de muchos otros lugares, un útero fértil de historias. Lo habitan personas que viven dentro de la rueda del sistema, los vecinos y vecinas de la Finca amarilla, y personas que, obligadas por los especuladores o por voluntad propia, viven al margen.
La Bel, la protagonista, no tiene casa, pero tiene casa. La Plaza es su casa: conoce todos los portales. Desde el hotel en obras donde habita espía a los vecinos de la Finca amarilla, donde ella había vivido antes de que la hicieran fuera. En ella viven la Fina, la propietaria de la finca; el Ramón, un catedrático a punto de jubilarse; una pareja, el Andreu y la Val, que pasa un momento difícil; y una joven exploradora de sensaciones, el Abril. Una mañana un inquilino nuevo, misterioso y fujimorista, se instala en el banco de la Plaza. Lo ha clisado la Bel desde la ventana del hotel. ¿Por qué ha venido aquí y por qué hace noche en la azotea de la Finca amarilla? ¿Qué busca? ¿Qué espera?

Los besos en el pan
De Almudena Grandes. Tusquets Editores
Hay que ser muy valiente para pedir ayuda, pero hay que ser aún más valiente para aceptarla.
¿Que puede llegar a ocurrir a los vecinos de un barrio cualquiera en estos tiempos difíciles? ¿Cómo resisten, en pleno ojo del huracán, parejas y personas solas, padres e hijos, jóvenes y ancianos, los embates de una crisis que “amenazó con volverlo todo del revés y todavía no lo ha conseguido”?
Los besos en el pan explica, de manera sutil y conmovedora, cómo transcurre la vida de una familia que vuelve de vacaciones decidida a que su rutina no cambie, pero también la de un hombre acabado de divorciar que se siente llorar detrás de un tabique, la de una abuela que pone el árbol de Navidad antes de tiempo para animar a los suyos, la de una mujer que decide reinventarse y volver al campo para vivir de la tierra que alimentó a sus antepasados…
En la peluquería, en el bar, en las oficinas o en el centro de salud, muchos vecinos, protagonistas de esta delicada novela coral, vivirán momentos agridulces de una solidaridad inesperada, de indignación y de rabia, pero también de ternura y tenacidad. Y aprenderán porque sus abuelos les enseñaron, cuando eran niños, a besar el pan.

Lectura Fácil
De Cristina Morales. Editorial Anagrama.
Son cuatro: Nati, Patri, Marga y Ángeles. Son parentes, tienen varios grados de lo que la Administración y la medicina consideran «discapacidad intelectual» y comparten un piso tutelado. Han pasado buena parte de sus vidas en RUDIS y CRUDIS (residencias urbanas y rurales para personas con discapacidad intelectual). Pero ante todo son mujeres con una extraordinaria capacidad para enfrentarse a las condiciones de dominación que les ha tocado sufrir. La suya es la Barcelona opresiva y bastarda: la ciudad de las okupas, la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, los ateneos anarquistas y el arte políticamente correcto.
Esta es una novela radical en sus ideas, en su forma y en su lenguaje. Una novela-grito, una novela politizadora que cruza voces y textos: un fanzine que pone en ajedrez el sistema neoliberal, las actas de una asamblea libertaria, las declaraciones ante un juzgado que pretende esterilizar forzosamente a una de las protagonistas, la novela autobiográfica que escribe una de ellas con la técnica de la Lectura Fácil.

Acción de gracias por una casa
D’Stefanie Kremser. Ediciones de 1984
Mientras ella misma busca una casa, Stefanie Kremser nos invita a entrar en los hogares de su vida —del pasado, del presente, del futuro— y de las vidas de otras personas. Con cada puerta y ventana que abre, sentimos el rumor de unas mujeres que arreglan objetos, gestos, ideas, sentimientos. Porque una casa es mucho más que sus cuatro paredes, y puede ser tan diversa y personal como sus habitantes a lo largo del tiempo.
A medio camino de la memoria y el ensayo, son muchas las voces que escuchamos en “Acción de gracias por una casa”: voces reales y de ficción, voces de otras escritoras, pensadoras y artistas. Voces que nos transmiten historias, vivencias, deseos, y que todas juntas afinan el sentido de este libro: tener un lugar donde puedas decir «esto es mi casa».

Yo te cuidaré
Escrito por Anna Manso e ilustrado por Teresa Herrero.
¿Cómo acompañar a los niños que están viviendo un proceso tan traumático como un desahucio? ¿Hay que explicarles todo lo que está pasando de entrada? ¿Se tienen en cuenta sus necesidades en unos momentos tan duros y en los que la familia tiene tantas preocupaciones?
Estas y otras cuestiones que afectan directamente a niños y niñas y adolescentes que están a punto de perder su casa, o que ya lo han perdido, son el hilo argumental del libro Yo te cuidaré, un cuento infantil impulsado desde el Centro de Servicios Sociales del Raval Sud y que ha contado con la participación de diez familias del Raval que han sufrido un desahucio o que todavía están viviendo todo el proceso. Escrito por Anna Manso e ilustrado por Teresa Herrero, el cuento —que se puede descargar y está traducido al castellano, urdú, tagal, árabe y bengalí— narra el dramático proceso que vive una niña del Raval y su familia que están a punto de perder su casa.

Sin habitación propia
Crónicas sobre mujeres sin hogar de norte a sur
Lula Gómez (Coordinadora), Carla Fibla, Eileen Truax, Laila Abu Shihab, Nuria Tesón y Dolors Rodríguez. Prólogo de Pilar del Río. Publicada por La Caixa.
Este libro es, en esencia, una operación de visibilización con mirada de género sobre el sinhogarismo. No es un ensayo teórico: es periodismo narrativo con voluntad de incidencia.
El planteamiento es potente desde el minuto cero: cuando pensamos en personas sin hogar, imaginamos a un hombre. El libro desmonta este sesgo y evidencia que las mujeres están —pero invisibilizadas— porque a menudo no ocupan el espacio público de la misma manera ni aparecen en las estadísticas.
En Sin habitación propia, seis periodistas abordan el problema del sinhogarismo femenino en diferentes países a lo largo del globo, desde China hasta Estados Unidos. Esta media docena de artículos recoge los testimonios de mujeres a las que el sistema en muchos casos ni siquiera reconoce, mujeres sin casa o que viven en lugares a los que es imposible llamar hogar.
