Hablamos con Mª Eugènia Bailach, auditora y socia de Auren.
El despacho es luminoso, con libros de auditoría, de economía y algún detalle personal que rompe la rigidez profesional. En la mesa, papeles arreglados, un café medio lleno y una sonrisa que transmite calma. Hablar con una socia de Auren Auditors no es solo hablar de números: es hablar de personas, de valores y de cómo las empresas pueden ser parte activa del cambio social.
«Auren es una firma multidisciplinar de servicios profesionales que ofrece soluciones integrales en auditoría, consultoría y asesoría legal», explica con naturalidad. «Nuestro valor diferencial es la proximidad y la implicación: conocemos muy bien las entidades no lucrativas y nos gusta aportar valor más allá del cumplimiento normativo.»
Licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Universitat Abat Oliba y en Ciencias Económicas por la Autónoma de Barcelona, es auditora desde 1990 y actualmente socia de Auren en la oficina de Barcelona. Su trayectoria le ha llevado a formar parte de la Comisión de Entidades no Lucrativas del Colegio de Censores Jurados de Cuentas y de la Comisión de Economía Sostenible del Colegio de Economistas de Cataluña. Una combinación que revela una vocación clara: la de unir el rigor técnico con la sensibilidad social.
Una relación de confianza con la Fundación Vivienda Social
La relación entre Auren y la Fundación Vivienda Social se inició en 2017, cuando la firma fue nombrada auditora de la entidad. “Desde entonces hemos vivido una colaboración basada en la confianza mutua. Nos enorgullece haber acompañado a la Fundación en su crecimiento y consolidación, contribuyendo a su transparencia y solidez”, afirma.
El vínculo, sin embargo, ha ido más allá del trabajo estrictamente profesional. Con motivo del 35 aniversario de la Fundación, Auren ha querido sumarse como entidad colaboradora de los Premios Fundación Vivienda Social, una iniciativa que quiere reconocer buenas prácticas en gestión de vivienda e inclusión. “Nos pareció oportuno colaborar con ellos; compartir valores con la Fundación nos hace sentir parte de un proyecto que transforma realidades.”
Responsabilidad corporativa con alma
Auren entiende la responsabilidad social corporativa no como una moda, sino como un compromiso estructural. “Nos guía nuestro Código Ético de Valores, basado en la experiencia, la integridad, la proximidad, la implicación y la sostenibilidad. Sabemos que la calidad del servicio no depende sólo del conocimiento técnico, sino también de los valores que orientan cada decisión.”
Por ello, más allá de las donaciones o colaboraciones puntuales, la firma pone su pericia al servicio del Tercer Sector, ayudando a reforzar la gestión, mejorar procesos y consolidar estructuras. “Nuestro objetivo es aportar valor real y sostenible. No sólo revisemos cuentas: acompañamos proyectos con impacto social.”
Una mirada compartida sobre la vivienda
Cuando le preguntamos por el papel de las empresas en la crisis de vivienda, responde con convicción: “Es una cuestión que requiere acción conjunta. Las administraciones deben liderar las políticas públicas, pero las empresas debemos aportar recursos, innovación y compromiso. Y las entidades del Tercer Sector son esenciales para detectar necesidades y acompañar a familias.
Su discurso es sereno, pero cargado de convicción. Sabe que la colaboración público-privada puede ser clave: “Sólo si trabajamos juntos podremos generar impacto real y sostenible. El acceso a la vivienda es una pieza central en la lucha contra la pobreza.”
Premios con propósito
Antes de acabar, vuelve a hablar del Premio Fundación Vivienda Social. “Es una magnífica idea para reconocer acciones que merecen ser puestas en valor. Iniciativas como esta crean conciencia e inspiran nuevas soluciones. Esperamos que el premio se consolide y sea un punto de partida para muchas más propuestas que contribuyan a hacer visible la problemática de la vivienda.”
Hay empresas que miden su éxito en resultados económicos. Auren, en cambio, la medida también en confianza, rigor y capacidad de contribuir a un mundo más justo. Y quizás es esta combinación de profesionalidad y sensibilidad social la que hace que su relación con la Fundación sea mucho más que una auditoría: es una alianza con propósito.
