En este tercer capítulo Laura Pujol, responsable de comunicación de la Fundación, habla de vivienda senior con Marisa Aspada, inquilina de una vivienda en Llars Horitzó un proyecto de la Fundación Llars Compartides, y Elionor Sellés, cooperativista de Can 70, una cooperativa de vivienda senior impulsada por Techo Cívico.
Cuando hablamos de vivienda, a menudo, pensamos en jóvenes, en precios del alquiler o en emancipación. Pero hay otro colectivo del que se habla mucho menos: las personas mayores. Un 20,3 % de los hogares encabezados por personas mayores de 65 años están en riesgo de pobreza. Entre las personas mayores que viven de alquiler, este riesgo sube hasta el 28,3 %.
El aumento desorbitado del precio del alquiler supera con cruces las subidas de las pensiones, con consecuencias muy concretas: entre el 9 y el 20 % de estos hogares tienen retrasos en el pago de suministros, dificultades para pagar los gastos de la vivienda y no pueden mantener la casa a una temperatura adecuada.
Estos datos también sirven para combatir un relato que cada vez sentimos más a menudo: la idea de que toda la gente mayor vive cómodamente gracias a una pensión y un piso en propiedad. La realidad es más mucho más compleja. Entre 1 millón y medio y 1.700.000 personas de más de 65 años se encuentran en riesgo de exclusión social.
Los proyectos de vivienda sénior no sólo responden a la necesidad vital de tener un hogar, sino que contribuyen a combatir otras problemáticas asociadas al envejecimiento, como pueden ser la soledad no deseada o la pérdida de autonomía. Escuche el pódcast entero para descubrir más sobre estas y otras iniciativas que promueven un envejecimiento activo, saludable y solidario.
¡Esperamos que os guste!
