Cuando la gestión patrimonial se pone al servicio de las personas
En un mundo donde la palabra “patrimonio” a menudo se vincula a poder o rentabilidad, Carmen Pérez-Pozo Toledano defiende otra mirada: la del patrimonio como herramienta de bienestar y de progreso social. Abogada, socia fundadora y CEO del Grupo Pérez-Pozo, es también la creadora del Método Circular de Gestión Patrimonial, una filosofía que une conocimiento jurídico, ética y visión humana.
“La vida es ensayo y error. Todo tiene solución, hay que buscarla“, afirma con serenidad. Desde hace más de 35 años acompaña a personas y familias en la protección y transmisión de su patrimonio, siempre con una premisa: dotar de sentido aquello que se posee.
Una visión integral del patrimonio
El Grupo Pérez-Pozo es un despacho multidisciplinario especializado en gestión patrimonial, derecho preventivo y planificación sucesoria. El equipo integra profesionales del derecho, de la economía, de la gestión y de la psicología. “Nuestra misión es popularizar la riqueza y hacerla sostenible en el tiempo, ayudando a cada persona a convertir su patrimonio en una fuente de libertad y bienestar.”
Esta manera de entender la profesión se traduce en una visión holística, que trasciende la simple administración de bienes. Pérez-Pozo entiende su tarea como un acto de responsabilidad: hacer que el patrimonio contribuya al bien común.
Una colaboración con valores compartidos
La relación entre el Grupo Pérez-Pozo y la Fundación Vivienda Social nació de manera natural. “Compartimos la misma mirada sobre la importancia de acompañar a las familias, especialmente en momentos de vulnerabilidad“, explica. Desde el primer contacto, la coherencia de valores hizo evidente la posibilidad de una colaboración sólida.
El compromiso se consolidó con el tiempo. “Como empresa, sentíamos la necesidad de actuar, de devolver a la sociedad parte del conocimiento y la confianza que hemos recibido durante décadas.” Hoy, esta implicación se expresa en proyectos conjuntos, asesoramiento y apoyo a iniciativas que impulsan la inclusión y el acceso a la vivienda.
Responsabilidad social con propósito
Su responsabilidad social corporativa parte de una convicción profunda: “El patrimonio tiene sentido cuando genera bienestar colectivo.” Desde el grupo impulsan modelos de inversión con impacto positivo, como el Club Participa, una plataforma que permite a pequeños inversores colaborar para ampliar la oferta de vivienda asequible y estable.
Su RSC se fundamenta en tres ejes claros:
Educación patrimonial y financiera, como vía de igualdad y libertad.
Inversión con propósito, combinando rentabilidad e impacto social.
Buen gobierno y responsabilidad ética, para que la riqueza tenga un efecto duradero y compartido.
“Queremos demostrar que invertir también puede ser una manera de cuidar, de ayudar y de construir futuro.“
Visibilidad, red y confianza
Cuando habla de la Fundación Vivienda Social, Pérez-Pozo lo hace con respeto y afecto: “Trabaja desde la realidad, con mirada humana y empatía, ayudando a familias sin paternalismos, sino con respeto y dignidad.” Por eso cree que hay que darla a conocer más: “Los recursos económicos son importantes, pero igual de esencial es crear redes de colaboración, voluntariado y sensibilización.“
Los premios como reconocimiento e inspiración
Sobre los Premios Fundación Vivienda Social, Carmen es clara: “Son mucho más que un reconocimiento: son una manera de hacer visible lo que a menudo pasa en silencio.” Estos galardones, dice, “inspiran, unen y recuerdan que detrás de cada proyecto social hay una historia de coraje y de fe en las personas.“
Vivienda: un reto compartido
Su visión sobre la crisis de vivienda es pragmática y a la vez esperanzada. “El reto de la vivienda no se puede resolver desde un solo actor. Las entidades privadas debemos entender que invertir en vivienda es también invertir en bienestar colectivo.” Por ello defiende una colaboración público-privada estable y transparente: “Imagino un futuro donde cada inversión no sólo genera rentabilidad, sino dignidad, seguridad y esperanza.“
Con esta mirada serena y comprometida, Carmen Pérez-Pozo reivindica una manera diferente de entender la economía y el derecho: al servicio de las personas y de su derecho a vivir con dignidad.
